No hay nada quieto en el poema

todo
se mueve
se acomoda
al ojo
que lo mira
a la lengua 
que lo nombra
no hay nada quieto
en el poema
no es lo escrito
no es lo que dice
es lo que te va a hacer
no hay nada quieto
en el poema
la palabra 
se arma
se desarma
en el movimiento
dice
calla
no hay nada quieto
en el poema
en lo quieto
no hay nada

Escribir

escribir
sin querer
distraído
sin darte cuenta
pasar la lengua por la hoja
dejar un surco de baba
escribir
como una convulsión
como un vómito
que querés retener
y sale a presión entre los dedos
un filtro
entre la boca
y el papel

El error de las palabras

las palabras no dan sombra

tampoco huyen

ni vuelven a la boca

no sé dónde nacieron

si nacieron

o siempre anduvieron por ahí

nombrando las cosas

para que existan


no dan sombra

porque dejan su luz

en las cosas


no huyen

porque nunca se van

de las cosas que iluminan


no vuelven a la boca

porque las mismas

siempre son otras

e infinitas


las palabras

nos miran

arrepentidas 

Una palabra es una bomba de tiempo

anda por el aire

con el color del aire


como una gota

espera

elige el punto exacto

para caer

sabe

el momento justo

y a quien

estallarle

en la cabeza

así

la palabra

que no existe

aparece


que la veas

no quiere decir que esté



                                    el espacio vacío



                                    perturba


la nada


se parece al silencio

pero no dice

ni hace nada


el silencio

en cambio

le acomoda los huesos

a la palabra

para que se mueva

para que diga

o para que no diga 


lo que no existe

estalla

y en silencio

te salva


Poema escrito en un intercambio telegráfico con Rafael Alberti

desde las mismas nubes donde flotan nuestros sueños

nos están bombardeando la alegría y la inocencia STOP


la muerte silvadora no pudo matar nuestros cuerpos STOP


¿quién espantó el amanecer? STOP


no lo sé

hay palabras que hacen escombros STOP


los hombres

nunca podrán regresar a sus almas

ni los vivos ni los muertos STOP


no sé si esto es un zoológico o un circo melancólico

igual no hay mucho para ver STOP


las musas caminan heridas por el campo vestidas de soldados STOP


queda poca gente que mira con dulzura STOP


Federico no tuvo su muerte

la que a él le tocaba STOP


Alejandro Manuel Pedro y Carlos tampoco STOP


los fantasmas son siempre los mismos

van cambiando de color según el lugar y la hora STOP


ningún plan llegó a su fin STOP


los niños lloran tirados en la nieve STOP


un viento loco nos arrastró a cualquier lado

no alcanza escribir escribir y escribir retornos STOP


las ruinas no son sólo de piedras STOP


terminemos como Juan Panadero

con una copa de vino en el pecho STOP


fue un gusto leerte

chau Rafael STOP


chau Hugo STOP


Cartografía


La historia de un molino muy rojo A.C.

dijo en hebreo
en 1898
soy el mesías
al nacer en Uriff
se casó
con alfonso trece
viajó
con oliverio
y leopoldo
a paris
se juntó
con andré paul y antonin
se codeó
con el conde de lautréamont
en el tortoni
con benito
gracias
a la electricidad
nunca se resfrió
en la calle
fue violinista
periodista en uruguay
pintor 
traductor de francés 
tesler
en adam buenos aires
fiksler
en el que tiene sed
lo echaron
de la biblioteca nacional
y de la vida
se encontró
con dios vestido
en pilchas de loquero
se convirtió
en el hombre
de los ojos atormentados
finalmente
en 1970
el enfermero del borda
ató un cartoncito
en el dedolpié
de Jacobo Fijman
y escribió
causa de la muerte
edema pulmonar
en vez de
POETA

Reincidencia - caligrama


Cuchá, Szpunberg, lo que nunca te dije

I

después del solo de botella todo da vueltas al sinpaz de la música, me agarro de la lapicera, escribo versitos, algún que otro poema sin encontrar la palabra, ladro y me despierto con ganas de soñar lo que queda del sueño

II

la última vez me vi tirado como la seca del hombre de vitruvio, pasé por al lado como si nada, mirando como mira todo el mundo hacia otro lado con una sonrisa diabólica o un pucherito, estúpida mueca de gárgola así desde lo alto

III

cae la copa de vino, hasta el instante antes de estrellarse sostiene el vino como la mano que al instante previo sostiene la copa que sostiene el vino sin sospechar el derrumbe así también en el amor, buscamos otra copa

IV

la última vez me vi tirado, como la copa, me pasé por al lado como si nada y miré hacia arriba, vi a la gárgola con su mueca estúpida en lo alto

V

en el aire sólo se puede hacer una cosa: volar y escribir o ser como un clavel del aire y vivir del aire sin hacer nada

VI

no sueño como el caballo de piatock, sé que no hay nadie justo y no sé si sólo la muerte es pasajera. No sueño

VII

me gustaría soñar lo que queda del sueño, no sé, algo inédito entre un sol de noche y un clavel del aire

VIII

entre las ramas del árbol al lado del clavel del aire hay una flor de pétalos pentagonales negros y blancos, me trepé a descolgarla, cuando estaba arriba mientras hago una mueca mueca estúpida como de gárgola pienso: hechó raíces en la misma tierra que piso, mira al mismo cielo, mientras alguien se ahorca, o lo mea, o le hace un tatuaje sin sentido o se sube a buscar el fulbito

IX

una flor de pétalos pentagonales, sello de barro en medio de la pared recién blanqueada a la cal: la infancia

X

acercá tu oreja a mi boca, como a un caracol que levantas de la playa, no vas a escuchar el mar, sólo un murmullo, cuchá cuchá como caen los sueños, cuchá cuchá paf paf como se quiebran al estrellarse contra el piso como la copa de vino. Cuchaste? Bueno, no te quedes como un clavel del aire.

La infancia. Caligrama


Durabilidad y fatiga


Tolosa: El origen de los transformers

el galpón
está en el fondo
entre
el álamo
el cedrón
el limonero
ahí
se encierra mi viejo

su silencio
explota
en ruidos metálicos

chapas de cobre
bronce
fierro dulce
infinidad de cosas
nacen
en silencio
de sus manos

junta pedazos
los adapta
para que sirvan

desde la puerta
lo espío
hace como que no me ve

aprendo
de las cosas
en silencio
a unirlas
a que no se oxiden

La charla que hace miles de años tuve con Zurita

construir un paraíso en medio de un país roto y escombros de pacífico
tu sueño en la playa con Akira Kurosawa

sembraron los océanos de un lado y del otro con pedazos de país
el mar no es un sueño
es el mar

nadie escucha la orquesta del desierto ni el director también es sordo
pero tiene esa musiquita en la cabeza que nadie tararea
porque a las bocas se le murieron las palabras y escupen sangre

no escribí ni fecha ni hora tampoco ninguna obsenidad en tu sueño 158
disculpame Raúl es abril de un hombre muerto a otro te lo digo

escuchemos la radio sin pilas miremos la tele desenchufada
sabemos que ni las montañas ni nosotros podemos fugarnos
los milicos nos abrieron nos llenaron de piedras
a mí no sé si piedras pero algo me metieron para hundirme

las caras de los andes tienen gestos de dolor
los marines cantan despreocupados
mother lanzarán una bomba le gustarán estas canciones
de alguna manera nos romperán las bolas

yo no sueño Raúl me arrancan el corazón pero no el dolor yo no sueño

armamos andamios para construir
todos en el mismo tablón pero ahora nos paramos unos arriba de otros
para construir?

cielo glaciar corazones glaciares países de hielo
un dron queda volando transmite las últimas imágenes a una pantalla en blanco que nadie va a mirar tampoco nadie puede llorar sin ojos un largo poema de a pedazos de gente de cordillera de mar de a pedazos de amor

Una noche a la deriva con Olga Nilda Gugliotta

en medio de la tormenta
quién conoce
el secreto perverso
del viento
de los rayos

la sombra siempre
te agarra de las patas
sinusoides de palabras
oleaje de voces
nadie
puede ayudarnos
a salir de nosotros

maldoror siempre
anda por ahí

en el umbral del corazón
crecieron los yuyos
se ve el abandono
tiran basura

todo eso fresco
que teníamos
y nos alimentaba
se hecho a perder
una catástrofe climatológica
dejamos la puerta
de la heladera abierta
todo se pudrió
en medio del charco

en los días sin vivir
la muerte se babea
agarrate fuerte
porque ninguna mano
te va a sostener

te das cuenta
de lo inevitable
en medio de la caída
el instante antes del golpe
en cámara lenta
en silencio

gestos de desesperados
como esas figuras
de piedras humanas
en pompeya
no hay exorcismo
ni escarabajos sagrados
que te protejan
sólo cascarudos
que sin luz
entraron por la ventana

somos
mutaciones de la realidad
rehenes de otro mundo
juntamos
en un frasco de vidrio
esos grandes de aceitunas
instantes
que cada tanto miramos
entramos
al probador de la vida
y nos damos cuenta
que la única que nos queda
más o menos bien
es la que tenemos puesta

sumamos errores
o pecados
no sé cuántos
los necesarios
para tocar fondo
derrumbe
escombros
una nube de polvo
el aire

El día que visité a Flora Alejandra en la sala 18 del Pirovano

de a pares de palabras
de a tres
y capicúa
te colaste en la fila
para irte
cansada
de dios
de tu hermana mayor
de todo

puñados de infancia
deseos ebrios
que no maduran
bajo el sol

yo tampoco sé
qué hacer
con el miedo

del árbol de diana
38 frutos
cayeron
dolieron
y ahora
que están a mi altura
los agarro y
te hago
te bebo
te digo
con más miedo
que dolor
vamos a crear
nuevos silencios

clavemos consonantes
alternemos vocales
clavemos vocales
alternemos consonantes
clavemos todo
sumemos o restemos
alguna que otra letra
hagamos una ronda
de adjetivos
a cada palabra
vamos
a girondear la búsqueda
juguemos
vamos a equivocarnos
para que todo
duela menos


revolvamos las cosas
juntemos los pedazos
no para armarlos
sino
para decir
algo de ellos

una niña de papel
pinta a oscuras
sobre un lienzo oscuro
a una vieja mendiga
vestida de rojo
cabellos color cuervo
a orillas
de un río negro
que mira
implacable
la furiosa correntada
sin amor
es decir
sin amor
la niña de papel
la vieja mendiga
y el río

ya sabemos
que maldoror
siempre
anda por ahí

ahora
en silencio
me voy
Alejandra
este lugar
me da miedo
giro
con la mano en alto
veo que te alejás
como te imaginó
Olga Nilda Gugliotta
en tu caballo blanco
con tu vestido azul
tu corazón verde
a un jardín de lilas
fuera del jardín
de otro jardín
donde todos
caminamos
grismente
poseídos

chau

Roberto Bolaño y yo

toma 1

Nada quedará
en nuestros corazones
ya
comienza la pesadilla
es tarde para salir
todas las noches
son malas
te pegan en la nuca

primer plano de Roberto con los pelos mojados de transpiración y la parte superior de los lentes empañados

toma 2

te metés
entre una niña
demente
y una niña
silenciosa
charlás
con platón
y un robot
te juntás
con el jorobadito
abris
la puerta
de la cocaína
y te tirás
de cabeza
a un florero
mejor
que no haya testigos
ni en castelldefells
ni en barcelona

primer plano de mi cara con los ojos chinos ojerosos y los labios violetas tragando tinto

toma 3

- difícil escribir
cuando las palabras
se alejan unas de otras
quedan
a mitad de camino 
o se pierden
en el vacío

- entrás
a una habitación oscura
con rostros sin boca
donde siempre llueve

- saltas del sueño
cuando estás en peligro
  • esperamos algo
que baje del cielo
a salvarnos
pero sólo
son pájaros
que se espantan
quedan picoteando
algún sueño
a nuestro lado
y eso
que sale volando
es la belleza

- escuchá
crac
crac
escuchaste el corazón?

toma aerea del interior del estudio en el 112 de las ramblas con los dos sentados a la mesa entre libros y botellas luego la imágen va saliendo de foco hasta quedar la pantalla en blanco

Toma 4

hagamos de cuenta
que somos libres
rompamos
la literatura
la poesía
es para la perrada

la tierra se mueve
mucho más rápido
que nosotros
nos va a centrifugar
a la infrarrealidad
con mario santiago

sentados de espaldas a la cámara en la playa del camping estrella de mar al medio de dos latas de cervezas humo espeso que sale de los cigarrillos un día soleado pantalla partida un auto pasa a los palos por una avenida de mexico df se pixela la imágen vuelve a la primera un zoom hacia el mar olas en primer plano

toma 5
toma 6
toma
toma
toma 

fundido en negro

La dimensión del poema

Es invierno
me meto a la pileta
está vacía
me siento
en lo más hondo 
a escribir
un poema

estoy
en medio del océano
un charco
en este mundo
y el mundo
mi bolita puntera
dando vueltas
a una lamparita
que se apaga
en medio
de un espiral 
que gira en

la oscuridad
me da miedo

salgo corriendo
de la pileta

en ese cielo

no se volar

Reincidencia

En un rincón
de palabras
agarro el chumbo
cargado de pájaros 
no tiro al aire
no arriesgo
el disparo
me arrastro
en el aire 
me revuelco
en una lágrima
y cuando escucho
carcajadas increíbles
antes de tocar palabra
me disparo
en la cabeza
grito de dolor
cosas
que nunca dije
asustado
tiro el arma
y en  medio
del desorden
repito el error