Un poema para leer antes de la tormenta

En una caja
como esas
en las que vienen
los arbolitos
de navidad
les voy a dejar
cañas
un rollo de hilo
diarios viejos
del mes de abril
una bolsita de harina
una botellita de agua
trapos viejos
mi victorinox
y un croquis
con las indicaciones
necesarias
para
que puedan 
armar un barrilete
con la forma 
de un octágono regular
no es un capricho
es que de lejos
se va a ver
redondo
como un mundito
lleno de letras
para que
lo remonten
en el campito
de la 32
y cuando esté 
bien
bien
alto
que le corten 
el hilo
lo miren
hasta perderlo
de vista
y por último
le digan
listo
vieja
vamos a casa.

Puente - Caligrama


Confesionario

La luz
no es mucha
piso con cuidado
está mojado
algo pegajoso
y a la vez
resbaladizo
el olor
me hace
llorar los ojos
el mingitorio
en el borde
tiene costra
amarilla
no corre el agua
sólo
el pis se siente
correr
por el desagüe
hay unas puertas
que no me animo
abrir
no quiero
lo que hay
jamás entraría
me doy vuelta
no intento
lavarme las manos
me miro al espejo
que está lleno
de manchas oscuras
y salgo
con la misma
sensación de alivio
que siento
cuando miento.

Eddy Merckx

Rodado 18 con rueditas rodado 18 sin rueditas rodado 20 multiuso rodado 28 pedalear de pibe pedalear de chiquito pedalear de joven y seguir pedaleando kilómetros y kilómetros por día buscar la velocidad la técnica pedalear agachar la cabeza y pedalear resistir kilómetros pedalear pararse en los pedales embalar tomar velocidad ser el mejor ser el campeón ser el más fuerte ser el más veloz pedalear pararse en los pedales mirar hacia abajo mirar las masas que giran los rayos no se ven sólo se ve el brillo y mirar el estén el manubrio y las manos aferradas las venas hinchadas de los antebrazos y las zapatillas que dan vueltas y las patas que suben y bajan y la caja pedalera que se mueve con un tenue balanceo mientras las palancas giran a su alrededor el cemento pasa turbio se escuchan rugir los tubos inflados infladísimos el ruido de la cadena el ruido a la respiración pedalear pedalear girar las patas lo más rápido posible y todo es una sola cosa y esa cosa es una fusión de músculos caños huesos metales plásticos un mundo único solitario no hay nadie transpirar transpirar arde la vista arde la vista duelen las piernas arde la vista duele la panza pedalear el viento no seca la transpiración seca la garganta la boca seca la visión ya no es nítida todo se ve borroso como el cemento que pasa rápido por debajo y ya no se siente más nada es todo silencio es el tun tun tun tun del corazón y agachar la cabeza seguir sin mirar sin levantar la vista hasta que una mancha blanca pasa rápido por abajo así como un flash y una bandera a cuadros que no se ve pero se sabe que alguien que no se conoce la baja violentamente y es todo silencio y de golpe las piernas se detienen y se levanta la cabeza y se abren grandes los ojos y la boca igual que cuando se saca la cabeza de abajo del agua antes de ahogarse y se deja de paladear.

Este oeste

Un flaco
en una tabla
flota
inutilmente
entre olitas

un flaco
en un autito
por la arena
se encaja
una
dos
tres veces

un flaco
en un paramotor
vuela
sobre la costa

yo
no espero
la ola
de mi vida
ni cruzar
un médano
tampoco
el océano

sólo
                                  miro
el mar
por la ventana

no busco
nada
es sólo
que el mar
está de un lado
y yo
del otro.

Borges, Maradona y yo

Jorge Luis
hizo el poema
del cuarto elemento

termina
con un soñoliento
nudo
de numerosas palabras
pidiéndole
al agua
que se acuerde
de él
que no le falte

acuérdate de Borges

así
lo dice
como el Diego
y aunque digas
que es sagrada
el agua del postrero
el Pelusa
diría
lo sagrado es
el Potrero
Jorge Luis
el Potrero

Sánchez no podría
escribir así
sólo conoce 
el quinto elemento
la de Willis
y Jovovich

Qué me importa
Proteo

Vino
te lo suplico
este soñoliento
nudo
de numerosas palabras
que te digo
que lo desate
Dionisio
que se acuerde
de mí
que no me falte
en el postrer momento
y le diría 
como Borges
como el Diego

acuérdate de Sánchez
tu nadador
tu amigo

todos
tenemos
un quinto elemento
Leeloo
Leeloo

Juego de mesa

Autos que pasan, tejas que suenan con el paso de un gato, viento que sacude las ventanas, un avión, ladridos de perros, un helicóptero, trenes, gritos en la calle, sirenas, alguien hablando en la vereda, las contra explosiones de las motos y al final pájaros. Un largo archivo de audio que escucho atentamente una y otra vez.
Girondo, Benedetti, Borges, Gelman, Sabines, Hernández, Buesa, Artaud, Baudelaire, Rimbaud y algunos otros formando un círculo en medio de la mesa dónde escribo y en el centro un mp4 que dejé grabando toda la noche.
¿Por qué este ritual no va a funcionar? ¿Por qué no van a hablar entre ellos?
También dejé papeles en blanco debajo de cada libro y lapiceras:
Los malditos pueden hacer punta, pueden romper el hielo, son los indicados. Nada. Sólo el largo archivo de audio, las hojas en blanco a la mañana.
Me siento mal. Hace rato que no escribo.
Pensé en Jumanji, en el juego de la copa y se me ocurrió el ritual de los libros.
Creo que voy a encontrar escritos algunos poemas, pero no. Escucho atento, ansioso el archivo de audio, espero escuchar la voz de alguno de ellos y nada.
Insisto con el ritual, todas las noches, junto siempre a los mismos, el mismo circulo, lugar, hora, posición, el mp4 justo en el centro, nada cambia, las mismas hojas, las mismas lapiceras, todo se repite una y otra vez.
Autos, gatos, viento, aviones, perros, helicópteros, trenes, gritos, sirenas, voces, motos y pájaros.
Silencio. 
Autos, gatos, viento, aviones, perros, helicópteros, trenes, gritos, sirenas, voces, motos y pájaros.
A veces cambia el orden pero al final: siempre los pájaros. La mayor parte es silencio, mucho silencio. Pongo atención. Me pongo perseverante. Desarrollo distintas formas de escuchar. Juego con el volumen, con filtros de frecuencia, me acuesto entre los libros, me siento sobre los libros, busco en el silencio del audio, en la forma de escucharlo.
Repito, insisto en el ritual, pero en la escucha, busco la manera. Minutos, horas, días , semanas, meses, años, siglos de escucha.
Autos, silencio, gatos, silencio, viento, silencio, aviones, silencio, perros,  silencio, helicópteros, silencio, trenes, silencio, gritos, silencio, sirenas,  silencio, voces, silencio, motos, silencio y pájaros.
Insisto, golpeo con el ritual una y otra vez, persevero en la escucha, busco señales, estoy muy alerta tratando de encontrar cambios, de percibir algo nuevo, sé que existen posibilidades.
¿Por qué este ritual no va a funcionar?
Ruidos, silencio, ruidos, silencio, mucho silencio, ruidos, sigo, golpeo, busco, sigo con mi plan minucioso, necesito escribir, no soporto más, quiero escribir, escucho ruidos, escucho silencio, sigo, sigo, sigo, escucho, escucho, escucho una y otra vez escucho y vuelvo a escuchar y busco en los silencios, escucho, escucho y escucho.

Escriben, miro sus hojas, así, de reojo como cuando me copiaba en la escuela, ellos se dan cuenta, la tapan con su antebrazo. Después cada uno lee, el resto escuchamos en silencio, no decimos nada.
Pasan los días, los meses, los años, los siglos, en esa mesa, trato de ser un poeta. Todo está acá, con ellos. Todo queda acá.
No sé, si Oliverio, Mario o Charles leyó algo que me hizo reaccionar, de alguna manera hice ruido o me moví como si me hubiese dado un chucho de frío, todos dejaron de escribir. Levanté la vista, recorrí todo el perímetro de la mesa, mirándolos, confirmando que todos me estaban mirando.
Fue la primera vez que se dirigieron a mi y me hablaron.
¿Destiñe las hojas de los árboles el ruido de los autos?
¿El gato está en otro tiempo y es el dueño de un ámbito cerrado como un sueño?
¿El viento que sacude las ventanas también baña cabezas y acaricia senos?
¿El avión que se escucha es en el que vienen las estrellas del dueño heroico de las cosas?
¿Los ladridos que se escuchan son los del dios-perro, la perra-dios, el perro estelar o de perros con caderas de bailarín?
¿Cambiará el piloto del helicóptero una tarde de estas?
¿Se escribirán 20 poemas para ser leídos en los trenes, ahora que no hay tranvías o será sólo otro tren expreso?
¿Son gritos o es la risa triunfante de satanás tan enorme y feo como el mundo?
¿No oyes una sirena que llama desde el puerto?
¿Las voces de los que hablan en la vereda dicen que son más bellos los sueños de los locos que los del hombre sabio?
¿Son contra-explosiones de motos o explosiones de soledad como las del viento del pueblo?
¿De quién es el ruiseñor que está cantando o es un albatros que grita porque alguien le sacó el frac para ir a la fiesta de la nada posible?

GMC

Imaginate
que alguien 
no imagina

Imaginate
que alguien
tiene una certeza

Imaginate
que esa certeza
no existe

Imaginate 
que alguien
no imagina
ser quien es

Imaginate
que estoy
llorando de felicidad
porque alguien
pierde la certeza
de ser quien es

Imaginate
la felicidad
del que sabe
que esa certeza
es mentira
y que no imaginaba
tener la certeza
de saber quien es

Imaginate
la maldad
de inventar
una certeza

Imaginate
todo ese tiempo
con caricias
sin piel y sin manos
con besos
sin mejillas ni labios

Imaginate
esa maldad
restale 114
y seguí restando
hasta llegar a 0
que no va a ser igual a nada

y será todo.

Aquaman 1

Los peces
se mueven
libres
en el río
algunos
         son
pescados
comidos

cagados
volverán
al río

otros
cagados
por las moscas
en la playa
volverán
al río
cuando crezca
para ser
comidos
por los peces
que
se mueven
libres y
        serán
pescados
comidos
para volver
al río
y así
y asá
el pescado
antes
que lo caguen
las moscas
comé
alimentate
pescador
movete
libre

en la tierra
       sos


       serás

Aquaman 2

Abro
la caja de madera
color natural
saco
una bolsa de tela
color crudo
abro
la bolsa de tela
saco
una bolsa de plástico
color negro
abro
la bolsa de plástico

desde el muelle
del club de pesca
comienzo a espolvorear
el contenido
color gris
en el río
el oleaje
mezcla
sin dejar
grumos
mi vieja
mira
llora
en el medio
del canal
un pez
salta
yo

espero

Aquaman 3

No existen
los superhéroes
instantáneos
o como humano
sigo
con esa incapacidad
         telepática
para comunicarme.

Viedma, Perlongher y yo

“Envoltura, envoltorio. En el yuxtaponer inmiscuir un grano, una briznita, entre la costra del pan flauta y el papel de almacén, rojo de vino, vino la Orden: Horda de pampanos estallo de Astillero en el rebote de la voz tomada, embargada de fuga, en el Dictatum. El dístico, el adios...”
A dios le reza mi vieja, yo no le rezo, estallo de Astillero, en el rebote de la voz, en el rebote de los vidrios, la costumbre del Dictatum, el adiós. Siempre el adiós, que gira, da vuelta, girando así, gerundio, girando, como Girondo jugando con las palabras, con los rebotes de la voz, de los vidrios, de las balas en las paredes, en las cabezas no hay rebotes, hay adioses. Chau. Vino la envoltura, el envoltorio, rojo de sangre. Como el papel de almacén. 

Alegoría de la caverna 1

No hay humo
ni olor a leña
el fuego
se escucha
en un 5 en 1
envolvente
crepitar
en 40 pulgadas

no tiene sentido
poner el culo
cerca

Alegoría de la caverna 2

Cierro los ojos
te escucho
a mi lado
los abro
y veo
tus labios
moverse
a un frame
por segundo
dicen
te amo
a destiempo
lisa
y llanamente
no puedo
olerte
ni abrazarte

el contacto
depende
de edelap

Alegoría de la caverna 3

No existe
un Morfeo
que nos salve
de la Matrix

Periquete 1

Te sumergís
todo
es más liviano
abrís los ojos
hacés globitos
en silencio
las luces
son suaves
como flanes
tratás
de quedarte
todo
lo que podés
porque calma
pero sólo
es un ratito
cuestión de tiempo
para que salgas
desesperado
a respirar
con la boca
bien abierta

Periquete 2

¿Cuánto dura
el sentido
del instante
en una foto?
Por ejemplo
las fotos
del casamiento
después
del divorcio
¿Qué guardás
cuando guardás
esos instantes?
Nadie piensa
en el futuro
del instante
en el instante
del click

Periquete 3

Nadie
aguanta mucho
abajo del agua.
Nadie
es Marty McFly.

Evolución 1

Tengo
12 años
camino
por el living
entre los grandes
miro
escucho
mis tios
mis viejos
hablando
de viajes
autos
casas
cosas
que hablan
los grandes
se escuchan
los beatles
voy a la pieza
mis primos
sus amigos
hablando
de la facu
milicos
militancia
cosas
que hablan
los grandes
y yo
ahí
entre ellos
miro
escucho
quiero ser grande
pero no sé
cuánto.

Evolución 2

Miles de años
y vos me amás así
a garrotazos.

Evolución 3

Estoy
solo
me junto
con amigos
a tomar vino
hablamos
del barrio
infancia
minas
hijos
autos
casas
viajes
militancia
hablamos
de todo
lo que perdimos
no hay pibes
entre nosotros
que miren
ni escuchen
ya nadie quiere
ser grande
o por lo menos
ya saben cuánto.

Estacionadamente

Árboles
viejos 
pelados
algunos
pinos
viejos
verdes

mi mundito
una plaza
en otoño
juegos
oxidados
calesita
clausurada
esperando
el invierno
no se piensa
en primavera.

Caligramas

Para leerlo hace un click sobre la imagen


Imágenes

Un gallo
ataca a un bebe
un hombre lo salva
pateando al gallo

puchero en familia

un sombrero
se vuela
de la cabeza de un pibe
y se pierde en el lago
del zoologico

el pibe
llora
igual que antes
del puchero

un tipo
empuja a una mina
en una discusión

el pibe
vuelve a llorar
como antes
por el gallo
por el sombrero

una mina
le dice
a un pibe
no me maté 
por vos

el pibe
llora

el gallo
el sombrero
la violencia
el suicidio

al pibe
lo mandan 
a la guerra

la mina
el tipo
lloran
abrazados

el gallo
           el sombrero
                            la violencia
                                            el suicidio
                                                           


                                                          la guerra

estamos a mano.

Teoría de la relatividad

Mi vieja
tiene
80 años
artrosis
parkinson
un tumor
yo
colecciono
relojes

Ceremonias

Escrito
con fibras
silvapen
calavera pirata
el lobo
con su pata
arribalfulbo
huguito

en la espalda

patoruzu
egresados 74

en el frente

con birome
azul
las firmas
de mis compañeros

sobre los bolsillos

los pibes
del barrio
están arrugados

mi vieja
me dió
el guardapolvo
de séptimo
como la bandera
que le dan
a la madre
al hijo
o a la chichí
del soldadito muerto

Poema en barra

Servime un gancia pitoto
así
como se toma en el clú
con limón y un chorro esoda
llená un platito con manices
cortá un queso
y algunas aceitunas poné
brindemos pitoto
ya sé
se te murió la patrona
por eso estás más tiempo acá
lo tenés joya el bufé
el domingo
vengo a ver al lobo
seguro van a estar
el chanfle
sanguchito
el negro rivero
capaz
que hasta el chino viene
y nos clavamos unas birras
servite otro pitoto
brindemos 
a qué número le jugaste hoy
te estudiaste la revista
seguro tenés una fija
contame una historia pitoto
de cuando eran pibes
contame de las partidas de billar
del tute
el truco
y las minitas
de los bailes del clú
contame pitoto
servite otro
charlemos
ya sé
ya sé que me querés
me conocés de pibe
yo también te quiero
porque me hacés acordar

a mi viejo

porque mi viejo también te quería
desde que murió 
que no pisé el clú
el otro día te vi
pasaste con la bici
haciendo equilibrio
pedaleando lento
en cualquier momento
vuelvo pitoto
vuelvo
me servís el vermú
y te digo todo esto

Vino abierto, vino muerto

Antes que me prendan fuego quiero que todos estén con un hermoso, grande, delicado y frágil copón de cristal entre sus manos con el mejor de los tintos añejado para la ocasión.
Quiero que caminen por la sala cada uno con su hermoso, grande, delicado y frágil copón de cristal haciendo pequeños círculos horizontales en el aire, a la altura de la cintura, para airear el tinto, porque el tinto debe respirar.
A los niños, nada de vasitos de plástico. Por más que no tomen vino a ellos también los quiero entre los grandes, como los grandes, con su copón.
Cuando digo que todos estén con un hermoso, grande, delicado y frágil copón de vino entre sus manos es absolutamente todos; si no que no entren, es mi vinorio, me reservo el derecho de admisión.

No quiero que brinden por mí, quiero que lo hagan por ustedes. Brindar por mi no tiene sentido, no voy a enterarme. Tampoco quiero que lloren, el que tendría que llorar soy yo, por mi situación, y no voy a poder. 

Brinden y tomen hasta que cierren la sala; eso sí, no los quiero borrachos, los quiero hasta el final con el hermoso, grande, delicado y frágil copón de cristal con vino entre sus manos.

Cuando me bajen de la caja de la camioneta, pongan el cajón en el carrito y  empujen por el camino arbolado del parque hacia el horno; vayan todos, absolutamente todos, detrás mío, saboreando el tinto en esos hermosos, grandes, delicados y frágiles copones de cristal.


Recuerden hacer pequeños círculos horizontales a la altura de la cintura, es indispensable que el tinto respire, que ustedes respiren sobre el tinto antes de que entre en sus bocas y cuando haga contacto con el paladar, respiren suavemente cerrando los ojos. Recuerden que es indispensable respirar. 

Poema horizontal

                                                              el cielo

con el río con los edificios con la arena con los árboles con la nieve con la tierra con todo
se junta

pero sólo
a lo lejos
toca
la superficie
la dibuja

de lejos
sólo
de lejos
sus caricias

de cerca

no

espacio
distancia
aire
nada
                     cada cosa
                     en su lugar
pero

de noche
se mezcla
con todo
hace chispas
estrellas
le dicen
pero todos
sabemos
que esas luces
son viejas
forzás
la vista
las pupilas
se dilatan
más
y más
inútil
mente
y vos
mi cielo
qué opinás