Elegía

Nos sentamos
en el umbral
de la esquina
del hotel
de gonzález moreno

en el campo
el cielo
tiene
más estrellas
escuchá
dice mi viejo
me concentro
cierro los ojos
dejo de respirar
y nada
qué
no
escucho
nada
eso
nada
dice mi viejo
acá
de noche
no
se escucha
nada
en la ruta
de regreso
a tolosa
de atrás
de un camión
un pibito
sale
corriendo
mi tío
lo atropella
                fue
la última vez
que el tío josé
que
nunca
tuvo
hijos
          manejó

al pibito
siempre
lo veo
sentado
en el umbral
de alguna esquina.

CaLiGrAmA


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Mis viejos
toman
té de cedrón
es digestivo
yo juego
a la sombra
del cedrón
no crece
el pasto
hago caminos
sobre la tierra
rascando
con una espátula
quedan
lisitos
por ahí
andan los autos
las camionetas
los camiones
andan
por cualquier lado
después
siguen
la misma
huella

El silencio del fondo
la sombra fresca
los autitos
el olor a cedrón
a tierra

un recuerdo
l        l
 o       a
   s       s

        c       h
           a       u
            m      e
            i        l
         n       l
      o       a
    s       s

Poema orillero

El sol se prende y se apaga en las olas
los juncos juntan basura
un viejo con las patas en el agua sostiene una caña
los barcos esperan entrar a puerto
clavo un palo en la orilla para medir la marea
un halcón peregrino se para en el palo
no le importa el río sino lo que deja
es lo que pienso del halcón sin saber lo que piensa
tampoco se lo que piensa el viejo
pienso que ellos imaginan lo que pienso
se preguntan para qué clavé un palo
qué hago en la orilla
qué pienso
o no les importa
ni yo
ni el palo
menos lo que pienso
a mi
tampoco me importan
sólo miro el río
se acerca y se aleja del palo
no sé
si el agua cubre la tierra
si la tierra se mete debajo del agua
si el agua se lleva algo de tierra
si la tierra se chupa algo de agua
no sé
no me importa
ni el sol ni las olas ni los juncos ni la basura
ni el viejo ni los barcos ni el halcón ni el palo
mientras
en la orilla
con una ramita seca
escribo tu nombre.

Un poema para leer antes de la tormenta

En una caja
como esas
en las que vienen
los arbolitos
de navidad
les voy a dejar
cañas
un rollo de hilo
diarios viejos
del mes de abril
una bolsita de harina
una botellita de agua
trapos viejos
mi victorinox
y un croquis
con las indicaciones
necesarias
para
que puedan 
armar un barrilete
con la forma 
de un octágono regular
no es un capricho
es que de lejos
se va a ver
redondo
como un mundito
lleno de letras
para que
lo remonten
en el campito
de la 32
y cuando esté 
bien
bien
alto
que le corten 
el hilo
lo miren
hasta perderlo
de vista
y por último
le digan
listo
vieja
vamos a casa.

Puente - Caligrama


Confesionario

La luz
no es mucha
piso con cuidado
está mojado
algo pegajoso
y a la vez
resbaladizo
el olor
me hace
llorar los ojos
el mingitorio
en el borde
tiene costra
amarilla
no corre el agua
sólo
el pis se siente
correr
por el desagüe
hay unas puertas
que no me animo
abrir
no quiero
sé
lo que hay
jamás entraría
me doy vuelta
no intento
lavarme las manos
me miro al espejo
que está lleno
de manchas oscuras
y salgo
con la misma
sensación de alivio
que siento
cuando miento.

Eddy Merckx

Rodado 18 con rueditas rodado 18 sin rueditas rodado 20 multiuso rodado 28 pedalear de pibe pedalear de chiquito pedalear de joven y seguir pedaleando kilómetros y kilómetros por día buscar la velocidad la técnica pedalear agachar la cabeza y pedalear resistir kilómetros pedalear pararse en los pedales embalar tomar velocidad ser el mejor ser el campeón ser el más fuerte ser el más veloz pedalear pararse en los pedales mirar hacia abajo mirar las masas que giran los rayos no se ven sólo se ve el brillo y mirar el estén el manubrio y las manos aferradas las venas hinchadas de los antebrazos y las zapatillas que dan vueltas y las patas que suben y bajan y la caja pedalera que se mueve con un tenue balanceo mientras las palancas giran a su alrededor el cemento pasa turbio se escuchan rugir los tubos inflados infladísimos el ruido de la cadena el ruido a la respiración pedalear pedalear girar las patas lo más rápido posible y todo es una sola cosa y esa cosa es una fusión de músculos caños huesos metales plásticos un mundo único solitario no hay nadie transpirar transpirar arde la vista arde la vista duelen las piernas arde la vista duele la panza pedalear el viento no seca la transpiración seca la garganta la boca seca la visión ya no es nítida todo se ve borroso como el cemento que pasa rápido por debajo y ya no se siente más nada es todo silencio es el tun tun tun tun del corazón y agachar la cabeza seguir sin mirar sin levantar la vista hasta que una mancha blanca pasa rápido por abajo así como un flash y una bandera a cuadros que no se ve pero se sabe que alguien que no se conoce la baja violentamente y es todo silencio y de golpe las piernas se detienen y se levanta la cabeza y se abren grandes los ojos y la boca igual que cuando se saca la cabeza de abajo del agua antes de ahogarse y se deja de paladear.

Este oeste

Un flaco
en una tabla
flota
inutilmente
entre olitas

un flaco
en un autito
por la arena
se encaja
una
dos
tres veces

un flaco
en un paramotor
vuela
sobre la costa

yo
no espero
la ola
de mi vida
ni cruzar
un médano
tampoco
el océano

sólo
                                  miro
el mar
por la ventana

no busco
nada
es sólo
que el mar
está de un lado
y yo
del otro.

Borges, Maradona y yo

Jorge Luis
hizo el poema
del cuarto elemento

termina
con un soñoliento
nudo
de numerosas palabras
pidiéndole
al agua
que se acuerde
de él
que no le falte

acuérdate de Borges

así
lo dice
como el Diego
y aunque digas
que es sagrada
el agua del postrero
el Pelusa
diría
lo sagrado es
el Potrero
Jorge Luis
el Potrero

Sánchez no podría
escribir así
sólo conoce 
el quinto elemento
la de Willis
y Jovovich

Qué me importa
Proteo

Vino
te lo suplico
este soñoliento
nudo
de numerosas palabras
que te digo
que lo desate
Dionisio
que se acuerde
de mí
que no me falte
en el postrer momento
y le diría 
como Borges
como el Diego

acuérdate de Sánchez
tu nadador
tu amigo

todos
tenemos
un quinto elemento
Leeloo
Leeloo

Juego de mesa

Autos que pasan, tejas que suenan con el paso de un gato, viento que sacude las ventanas, un avión, ladridos de perros, un helicóptero, trenes, gritos en la calle, sirenas, alguien hablando en la vereda, las contra explosiones de las motos y al final pájaros. Un largo archivo de audio que escucho atentamente una y otra vez.
Girondo, Benedetti, Borges, Gelman, Sabines, Hernández, Buesa, Artaud, Baudelaire, Rimbaud y algunos otros formando un círculo en medio de la mesa dónde escribo y en el centro un mp4 que dejé grabando toda la noche.
¿Por qué este ritual no va a funcionar? ¿Por qué no van a hablar entre ellos?
También dejé papeles en blanco debajo de cada libro y lapiceras:
Los malditos pueden hacer punta, pueden romper el hielo, son los indicados. Nada. Sólo el largo archivo de audio, las hojas en blanco a la mañana.
Me siento mal. Hace rato que no escribo.
Pensé en Jumanji, en el juego de la copa y se me ocurrió el ritual de los libros.
Creo que voy a encontrar escritos algunos poemas, pero no. Escucho atento, ansioso el archivo de audio, espero escuchar la voz de alguno de ellos y nada.
Insisto con el ritual, todas las noches, junto siempre a los mismos, el mismo circulo, lugar, hora, posición, el mp4 justo en el centro, nada cambia, las mismas hojas, las mismas lapiceras, todo se repite una y otra vez.
Autos, gatos, viento, aviones, perros, helicópteros, trenes, gritos, sirenas, voces, motos y pájaros.
Silencio. 
Autos, gatos, viento, aviones, perros, helicópteros, trenes, gritos, sirenas, voces, motos y pájaros.
A veces cambia el orden pero al final: siempre los pájaros. La mayor parte es silencio, mucho silencio. Pongo atención. Me pongo perseverante. Desarrollo distintas formas de escuchar. Juego con el volumen, con filtros de frecuencia, me acuesto entre los libros, me siento sobre los libros, busco en el silencio del audio, en la forma de escucharlo.
Repito, insisto en el ritual, pero en la escucha, busco la manera. Minutos, horas, días , semanas, meses, años, siglos de escucha.
Autos, silencio, gatos, silencio, viento, silencio, aviones, silencio, perros,  silencio, helicópteros, silencio, trenes, silencio, gritos, silencio, sirenas,  silencio, voces, silencio, motos, silencio y pájaros.
Insisto, golpeo con el ritual una y otra vez, persevero en la escucha, busco señales, estoy muy alerta tratando de encontrar cambios, de percibir algo nuevo, sé que existen posibilidades.
¿Por qué este ritual no va a funcionar?
Ruidos, silencio, ruidos, silencio, mucho silencio, ruidos, sigo, golpeo, busco, sigo con mi plan minucioso, necesito escribir, no soporto más, quiero escribir, escucho ruidos, escucho silencio, sigo, sigo, sigo, escucho, escucho, escucho una y otra vez escucho y vuelvo a escuchar y busco en los silencios, escucho, escucho y escucho.

Escriben, miro sus hojas, así, de reojo como cuando me copiaba en la escuela, ellos se dan cuenta, la tapan con su antebrazo. Después cada uno lee, el resto escuchamos en silencio, no decimos nada.
Pasan los días, los meses, los años, los siglos, en esa mesa, trato de ser un poeta. Todo está acá, con ellos. Todo queda acá.
No sé, si Oliverio, Mario o Charles leyó algo que me hizo reaccionar, de alguna manera hice ruido o me moví como si me hubiese dado un chucho de frío, todos dejaron de escribir. Levanté la vista, recorrí todo el perímetro de la mesa, mirándolos, confirmando que todos me estaban mirando.
Fue la primera vez que se dirigieron a mi y me hablaron.
¿Destiñe las hojas de los árboles el ruido de los autos?
¿El gato está en otro tiempo y es el dueño de un ámbito cerrado como un sueño?
¿El viento que sacude las ventanas también baña cabezas y acaricia senos?
¿El avión que se escucha es en el que vienen las estrellas del dueño heroico de las cosas?
¿Los ladridos que se escuchan son los del dios-perro, la perra-dios, el perro estelar o de perros con caderas de bailarín?
¿Cambiará el piloto del helicóptero una tarde de estas?
¿Se escribirán 20 poemas para ser leídos en los trenes, ahora que no hay tranvías o será sólo otro tren expreso?
¿Son gritos o es la risa triunfante de satanás tan enorme y feo como el mundo?
¿No oyes una sirena que llama desde el puerto?
¿Las voces de los que hablan en la vereda dicen que son más bellos los sueños de los locos que los del hombre sabio?
¿Son contra-explosiones de motos o explosiones de soledad como las del viento del pueblo?
¿De quién es el ruiseñor que está cantando o es un albatros que grita porque alguien le sacó el frac para ir a la fiesta de la nada posible?

GMC

Imaginate
que alguien 
no imagina

Imaginate
que alguien
tiene una certeza

Imaginate
que esa certeza
no existe

Imaginate 
que alguien
no imagina
ser quien es

Imaginate
que estoy
llorando de felicidad
porque alguien
pierde la certeza
de ser quien es

Imaginate
la felicidad
del que sabe
que esa certeza
es mentira
y que no imaginaba
tener la certeza
de saber quien es

Imaginate
la maldad
de inventar
una certeza

Imaginate
todo ese tiempo
con caricias
sin piel y sin manos
con besos
sin mejillas ni labios

Imaginate
esa maldad
restale 114
y seguí restando
hasta llegar a 0
que no va a ser igual a nada

y será todo.

Aquaman 1

Los peces
se mueven
libres
en el río
algunos
         son
pescados
comidos

cagados
volverán
al río

otros
cagados
por las moscas
en la playa
volverán
al río
cuando crezca
para ser
comidos
por los peces
que
se mueven
libres y
        serán
pescados
comidos
para volver
al río
y así
y asá
el pescado
antes
que lo caguen
las moscas
comé
alimentate
pescador
movete
libre

en la tierra
       sos


       serás

Aquaman 2

Abro
la caja de madera
color natural
saco
una bolsa de tela
color crudo
abro
la bolsa de tela
saco
una bolsa de plástico
color negro
abro
la bolsa de plástico

desde el muelle
del club de pesca
comienzo a espolvorear
el contenido
color gris
en el río
el oleaje
mezcla
sin dejar
grumos
mi vieja
mira
llora
en el medio
del canal
un pez
salta
yo

espero

Aquaman 3

No existen
los superhéroes
instantáneos
o como humano
sigo
con esa incapacidad
         telepática
para comunicarme.

Viedma, Perlongher y yo

“Envoltura, envoltorio. En el yuxtaponer inmiscuir un grano, una briznita, entre la costra del pan flauta y el papel de almacén, rojo de vino, vino la Orden: Horda de pampanos estallo de Astillero en el rebote de la voz tomada, embargada de fuga, en el Dictatum. El dístico, el adios...”
A dios le reza mi vieja, yo no le rezo, estallo de Astillero, en el rebote de la voz, en el rebote de los vidrios, la costumbre del Dictatum, el adiós. Siempre el adiós, que gira, da vuelta, girando así, gerundio, girando, como Girondo jugando con las palabras, con los rebotes de la voz, de los vidrios, de las balas en las paredes, en las cabezas no hay rebotes, hay adioses. Chau. Vino la envoltura, el envoltorio, rojo de sangre. Como el papel de almacén. 

Alegoría de la caverna 1

No hay humo
ni olor a leña
el fuego
se escucha
en un 5 en 1
envolvente
crepitar
en 40 pulgadas

no tiene sentido
poner el culo
cerca

Alegoría de la caverna 2

Cierro los ojos
te escucho
a mi lado
los abro
y veo
tus labios
moverse
a un frame
por segundo
dicen
te amo
a destiempo
lisa
y llanamente
no puedo
olerte
ni abrazarte

el contacto
depende
de edelap

Alegoría de la caverna 3

No existe
un Morfeo
que nos salve
de la Matrix