después de tantos golpes
no sé si el alma volvió en sí
sólo quedan
algunas pocas cosas
inconfesables
una sucesión de escombros
que laten
nadie tiene el corazón
en blanco
nadie está condenado
de antemano
por cuántas vidas
andamos
no hay balanza para pesar
todo lo que llevamos
en el lomo
mejor las esquinas
que los rincones
en el negocio de la vida
las cosas son verdaderas
si son rentables
no hay lugar
donde no entre
el mal
la realidad tiene un ritmo
que a veces
nos deja en el pasado
se cortaron las comunicaciones
hay un brillo hipnótico
auriculares de silencio
mirame salvajemente
a los ojos
necesito escuchar
tu respiración
atrapemos el tiempo
juntos
todo lo que se pueda
sin juramentos
ni promesas
nadie sabe
dónde se esconde
el final de las cosas
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